Producción de podcast: de la idea al resultado (Caso de estudio)
Este es un resumen sobre el primer proyecto que publique en 2026. Un paso a paso desde que me ofrecen trabajar hasta la publicación del podcast, que podés escuchar en tu aplicación de podcast favorita.
De una idea a un proyecto real
Lucía me contactó con una idea clara: quería tener su propio podcast. En su búsqueda por desarrollar su marca personal, pensó en este formato como un camino adecuado. Mi primera pregunta fue si buscaba hacer algo en audio o video, esperando que esta última opción fuera su respuesta; pero me encontré con todo lo contrario: con alguien que entendió que el formato de audio tiene más conexión con la audiencia. Ella consume contenido sonoro y pensó este proyecto, justamente, para el perfil de personas que la van a escuchar.

Lo importante antes de grabar
Luego de conversar las inevitables cuestiones administrativas del acuerdo de trabajo, le pedí referencias, proyectos que tomáramos como base para avanzar. Sobre sus respuestas, yo propuse otros proyectos para terminar de armar la foto completa.
Hablamos sobre los guiones, sobre los posibles episodios y, desde ya, la audiencia a la que buscábamos llegar. En este caso, como Lucía trabaja en recursos humanos y es coach laboral, sabe comunicar y conoce los puntos a trabajar con su potencial audiencia. Para armar los guiones, solo tuve que señalar detalles a tener en cuenta para las aperturas o cierres de los episodios.
Flujo de producción: Decisiones detrás del micrófono
Trabajamos a distancia: ella en la ciudad de Rosario y yo desde Buenos Aires. Hicimos algunas videollamadas para coordinar la apertura del canal de YouTube y la cuenta en Spotify, capacitación en el uso de Audacity y, sin muchas vueltas más, salió la primera grabación, que terminó siendo el piloto.
Es lo esperado; el primer archivo nunca verá la luz. Allí corregimos cuestiones de micrófonos, formato, sonido en general y que la duración de los episodios, dependerán del tema a tratar.

El diseño gráfico y la promoción
Le pedí que me pasara su manual de marca y, tomándolo como referencia, usé tipografía, logo y paleta de colores para armar el arte de las portadas. En septiembre de 2025, mudé todo el trabajo de diseño desde Photoshop a Canva + Affinity. Gané tiempo, agilidad y estoy más contento con los resultados. Existe el riesgo de caer en diseños genéricos y que tu podcast se vea igual a otros, así que la cuota de creatividad e intervención es obligatoria para evitar similitudes.
Llego la hora de editar
Recibo el archivo de audio, lo paso por las herramientas de inteligencia artificial de Adobe para hacer una primera corrección y luego directo a Adobe Audition para las correcciones de locución finales.
Acá un detalle importante: si prestaste atención, antes comenté que la locución la grabamos con Audacity. Es gratis, fácil de instalar y más fácil de usar para quien no tiene experiencia previa. Para mí, que voy a editar, que necesito más herramientas y que estoy acostumbrado a otra interfaz, uso Audition.

Lucía eligió la música de una preselección que yo hice de una biblioteca y ahí comenzó el montaje final. Propuse una locución más rápida y ágil, pensando en los tiempos de las redes sociales y en la urgencia de las audiencias; pero Lucía, que conoce su rubro, me explicó que los tiempos del coaching son más pausados, que las personas tienen que asimilar el contenido. Obviamente tenía razón, y así lo hicimos.
Detalles finales y promoción
Grabamos cuatro episodios antes de subir nada. Trabajar con anticipación nos permite evitar correr semana a semana para grabar.
Fijamos una fecha de estreno. Sugerí publicar los lunes a la mañana, 9 a. m., cuando la audiencia llega a su trabajo, donde quizás se siente inconforme y escuchar este podcast le puede ayudar. Preparé las descripciones de los episodios, programé todo y publicamos.
Le recomendé a Lucía que subiera un video para promocionar el primer episodio. Años atrás hubiese propuesto publicar un clásico audiograma con un fragmento de unos minutos, pero hoy, sabiendo lo importante que es mostrarse, que en redes un stop scrolling llega más fácil si vemos caras, la propuesta fue: «Filmate, ponete frente a la cámara y contale a la gente de este estreno». Publicó ese clip cuatro días antes, y otro post con la foto de portada y los links el día del estreno. Terminamos la jornada con 40 reproducciones sumando Spotify y YouTube. Prometedor y un buen punto de partida para construir audiencia.
Lecciones de este proyecto
Desde el 2015 que hago podcast, pero es el primero luego de cursar la Diplomatura de Podcast de la UNRaf y, evidentemente, siento la diferencia. Hacer un podcast no es solo grabar: es entender los objetivos, para qué lo hacemos, trazar la línea entre las ideas que vamos a tomar y las que vamos a descartar, y que todo esté basado en datos o evidencia. Si la audiencia necesita asimilar conceptos de coaching, mis sugerencias debían dar un paso al costado porque no era yo quien conocía a ese público. Al final, el podcast es de quien habla y de quien escucha; yo solo me encargo de que ese puente no tenga ruido.
Si estás pensando en arrancar tu propio podcast y no sabes por donde empezar, hablame por LinkedIn que lo sacamos adelante.
